Red de Moniroreo

Categoría: Articulos Publicado el Domingo, 08 Septiembre 2013 Escrito por Super Usuario

PROPUESTA DE IMPLEMENTACION DE UNA RED DE MONITOREO

Si las inversiones en mantenimiento son frecuentemente vistas como un lujo innecesario en los países pobres, peor aún es el caso de las inversiones en monitoreo. Por esta razón se ha considerado conveniente referirse de manera detallada a la necesidad imperiosa de contar con una Red de Monitoreo de los ríos, sin cuya información el proceso de saneamiento de los ríos de la ciudad sería tan errático y lleno de riesgos como caminar a ciegas.

Para que funcione bien un sistema de control, y para que la información generada tenga una utilidad apropiada, es necesario una planificación preliminar de las actividades en función directa a los objetivos trazados. Por este motivo la propuesta de Red de Monitoreo está estructurada por objetivos, de esta manera se propone varias subredes, que contestarían las interrogantes planteadas, permitirían encontrar las soluciones posibles y tomar las decisiones de manera objetiva y responsable.

El perfil de la Red de Monitoreo en los ríos está dirigida a la EMAAP-Q porque, siendo la instancia municipal responsable del manejo del sistema de alcantarillado y de los cuerpos receptores de las descargas domésticas, considero que es ella quien debe iniciar el proceso de descontaminación en los ríos. Como punto de partida se considera fundamental la creación de un sistema de generación de información que responda a las interrogantes planteadas, como se señala a continuación, y que permita tomar decisiones que satisfagan a la ciudadanía, al ambiente y a la Empresa.

1. TRATAMIENTO

Según los resultados del muestreo rápido, ejecutado dentro de los estudios del Plan Maestro, y según las proyecciones al año 2025, el río Guayllabamba no necesitaría un tratamiento de las aguas servidas que se le descargan, esto es una depuración artificial, que le permita al río seguir con su proceso de autodepuración dentro de los rangos admisibles, sin provocar impactos y sin poner en riesgo a  potenciales usuarios del agua.

Todo lo contrario, los umbrales de asimilación del río están muy por encima de las concentraciones pronosticadas, no sólo por su capacidad depuradora sino además porque el agua no tiene usos consuntivos, lo que hace más flexibles los requerimientos de calidad del agua. Esto se puede apreciar claramente en el sitio de Perucho, por ejemplo, cuando la DBO alcanzada en el año 2025 es apenas de 21 mg/l, lo que es totalmente aceptable para el río y sus usos actuales y potenciales.[ ver anexos]

Para confirmar esta hipótesis, es necesario tener más datos en los sitios de control, que, de ser cierta, significaría el ahorro de una gran inversión en tratamientos. Con una serie de datos, podremos determinar concentraciones medias, máximas y mínimas, los rangos de fluctuación de los parámetros, y determinar con mayor confianza si verdaderamente el único dato reportado es representativo para la situación actual.

Por otra parte podemos registrar descargas importantes, puntuales y continuas, y relacionar con los valores obtenidos en el sitio de control, y de tal manera determinar la reacción del río frente a diferentes escenarios de carga y de caudales y tipo de contaminantes. Se podría determinar la conducta del río, establecer su regularidad y las leyes naturales que lo rigen, los parámetros característicos para poder calibrar el modelo matemático, que simulará las condiciones de contaminación a futuro.

2. INTERCEPCION

Dentro de la planificación de inversiones de la EMAAP-Q,  se prevé la construcción de un interceptor de aguas servidas, desde la Av. Morán Valverde hasta el intercambiador vehicular El Trébol, en su primera etapa. La intercepción no será total, aproximadamente un 90% de las aguas sanitarias, además en algunos puntos se construirán Separadores de Caudal: obras cuyo propósito es controlar que el caudal que se produce durante las lluvias no supere la capacidad de los interceptores, desviando temporalmente hacia el río una fracción de las aguas sanitarias, diluidas por la mezcla con las pluviales, mientras que el resto continúa su curso a través de los interceptores.

La RED nos proveerá de datos para determinar cuáles serán los cambios esperados en el río con la intercepción, y de esta manera determinar cuáles serían los beneficios que reporta tal inversión. A futuro permitiría, además mantener un control sobre la eficacia de las obras construidas y realizar auditorías ambientales.

Con el monitoreo se podrá determinar con mayor precisión, qué sitios son los más apropiados para la descarga diluida, tal que no se minimice el impacto en el río. Esto sobre todo es importante para el caso de descarga de todas las aguas interceptadas sin tratamiento, como se pretende ejecutar en una primera fase. También nos permitirá determinar los niveles de dilución mínimas que puede tolerar el río temporalmente, sin ocasionar perjuicios ni malestar al río y ciudadanía. Esta información permitirá incluso definir mejor la ingeniería de las obras de separación de flujos.

3. CONTROL DE DESCARGAS

Actualmente el sistema de alcantarillado sufre las consecuencias de la falta de tratamiento de las aguas industriales, por lo que la Empresa debe incurrir en costos elevados para el mantenimiento y la reparación del sistema. Para la reducción de estos gastos, resulta imperativo mantener un control efectivo de las descargas que provocan el deterioro acelerado de las estructuras. Además, si la Empresa pretende tratar aguas domésticas, deberá tener cuidado de que los contenidos de tóxicos provenientes de los efluentes industriales, no perjudiquen el tratamiento biológico proyectado.

Para prevenir estos problemas es necesario estudiar el comportamiento del río, su capacidad de asimilación y aceptación con diferentes tipos de contaminantes y concentraciones de las descargas, y con diferentes caudales en el cuerpo receptor, de tal forma que posteriormente se pueda detectar descargas de contaminantes por la forma de reaccionar del río (a través de las concentraciones de los diferentes parámetros aguas abajo de la descarga). Todo esto se podrá conseguir a través del monitoreo sistemático de la calidad del agua en diferentes puntos.

Se podrán, de manera objetiva, definir las tasas de evacuación y tratamiento de aguas residuales para los empresarios, en función de los daños provocados y las remociones de contaminantes necesarias; tasas que en último término significa inversiones para un servicio adecuado de manejo de desechos. También se podrá determinar las tasas dirigidas al usuario particular, por concepto de servicio de alcantarillado, tratamiento, intercepción, adecuación de quebradas, mantenimiento, estudios, seguimiento, etc., todos son rubros que conllevan a mejorar el servicio de evacuación de aguas servidas y la calidad de vida de los ciudadanos.

Se podría apreciar simultáneamente el efecto que estas descargas producen en el río y en las orillas, con los consecuentes perjuicios a los moradores; se podrá determinar con qué diluciones, contaminante y frecuencia se producen los mínimos y máximos impactos en el entorno, para establecer los límites permisibles de descarga aceptables en un sitio o aguas abajo. También se sabrá cuánto de los impactos se deben a las descargas industriales, domésticas, basuras, animales domésticos, etc.; todas causales de la situación de contaminación del agua, que puede no producir afectaciones fuera de la ciudad de Quito, debido a que no hay usos aguas abajo, pero sí produce impactos dentro de la urbe.

4. POLITICAS AMBIENTALES (criterios de descontaminación)

Al respecto, el Plan Maestro de la EMAAP-Q ha optado por sujetarse a las normas actuales de depuración que contempla el 80% de remoción de contaminación orgánica, sin embargo no se han definido las metas ambientales, es decir lo que se pretende  lograr dentro de 5, 10 años, etc., que es fundamental para una planificación de saneamiento y de inversiones.

Si partimos de la premisa de que los resultados del modelo matemático que simula condiciones, de contaminación futuras son confiables, entonces no solamente sería excesivo el 80% de remoción de las descargas domésticas, sino debería prescindirse de ella, puesto que como se ha comentado, la DBO a la altura de Perucho será de 21 mg/l en el año 2025, lo cual es totalmente tolerable si se considera que no existen usos del agua en el río.

Sin embargo las condiciones pueden cambiar a futuro, o el pronóstico no ser un valor con alta probabilidad de ocurrir, o los valores presentados pueden no ser los críticos; dado que los cambios como estos incidirían notablemente en las inversiones que se deban dar, es evidente que no conviene tomar una decisión tan importante con la escasa información actualmente disponible.

Actualmente tenemos dos opciones o construir plantas de depuración, interceptores, etc., o no construir, siguiendo los resultados del pronóstico matemático; pero no contamos con una alternativa intermedia, en la que puede haber muchas combinaciones de soluciones como por ejemplo depurar a un nivel inferior al fijado por la ley, interceptar en algunos tramos más críticos, descargar en puntos donde el impacto sea menor, eliminar ciertas descargas, etc. Para determinar todas estas posibilidades de solución, es fundamental contar con información más completa, para poder discriminar perfectamente qué es lo que más le conviene a la ciudadanía, al río y a la Empresa, y luego entonces fijarse las “metas ambientales” a cumplirse en determinados plazos.

Esto nos ayudaría a una priorización racional de actividades e inversiones, porque si por ejemplo no resulta necesario invertir en plantas de depuración, podrían los recursos dirigirse a otras acciones igualmente importantes, pero con una prioridad mucho más alta, como intercepción, manejo de quebradas, entubamientos, estudios y seguimiento, etc.

Para la generación de esta información es preciso tener un sistema de obtención de datos de calidad y cantidad del agua en los ríos y en las descargas, a través de la Red de monitoreo de la calidad del agua en cuerpos receptores. Esta actividad debe ser implementada lo antes posible, para contar con la información suficiente al inicio de estudios y construcción de obras de saneamiento, así como para tener una estrategia de inversión definida.

Finalmente, la capacidad autodepuradora del río ha sido evaluada en base a una campaña de muestreo muy corta, de manera que no se puede descartar la posibilidad de que a lo largo del año se presenten variaciones significativas, sobre todo puede variar drásticamente a causa de descargas industriales e incremento de caudales.

5. NORMAS DINAMICAS

En el reglamento de la Ordenanza Municipal que regula descargas industriales se presenta un cuadro de límites permisibles generales para descargas industriales en la red de alcantarillado. Sin embargo, hasta la fecha el control de efluentes industriales es insuficiente a través de esta ordenanza, y por otra parte esta reglamentación es muy general porque no considera el factor de la dilución de los contaminantes, que a su vez modifica los efectos nocivos en el río en la alcantarilla; en otras palabras los límites permisibles podrían ser mucho más flexibles si la descarga fuera hecha a un flujo con grandes caudales, con baja contaminación, con cierto tipo de contaminantes, con usos compatibles, etc. 

Todos estos aspectos podrían ser resueltos con la información que se obtenga de la RED, porque se sabrá las concentraciones usuales registradas en el río en los sitios de descarga, la capacidad de aceptación del río (los impactos producidos), la capacidad de autodepuración del río (que nos permitirá saber las concentraciones aguas abajo antes de algún uso potencial), el tipo de contaminación y sus efectos en el proceso de depuración natural (presencia de inhibidores o aceleradores de la biodigestión), la tolerancia del río para aceptar cargas contaminantes (umbrales de tolerancia, que está en función de las condiciones de contaminación del río, de la autodepuración y de los usos potenciales aguas abajo que se den al agua). Se podrá establecer programas máximos y mínimos de descontaminación para desarrollar una planificación racional, definiendo normas flexibles y dinámicas.

La RED nos permitiría saber en qué puntos existen las mayores concentraciones en forma regular en el río, y que descargas estarían permitidas, una vez que ya se haya definido las metas ambientales, y en qué puntos la exigencia sobre el tratamiento puede ser más flexible. Es importante la flexibilidad en las normas, porque ayuda a viabilizar un control adecuado, puesto que las inversiones que se requerirían serían menores si los tratamientos se simplifican.

Las normas dinámicas se podrán establecer en función de los impactos (riesgos ocasionados) y en función de los requerimientos de calidad de agua (por las demandas de usos del agua), y podrán ser ajustadas en el tiempo, de acuerdo a los cambios ocurridos en el río, las metas ambientales y a la economía. Este conocimiento orientará necesariamente sobre las políticas de control y de sanción, y permitirá definir los niveles de tratamiento necesarios para cumplir con los requisitos impuestos por las metas ambientales.

Adicionalmente, se podrá hacer investigaciones sobre algunos parámetros propios del río que influyen en el fenómeno de autodepuración y en los usos potenciales del agua, como por ejemplo una investigación sobre el crecimiento de patógenos, sedimentación de metales pesados, etc.

6. PLANIFICACION DE SANEAMIENTO

En las recomendaciones del Plan Maestro para alcantarillado y descontaminación dentro de un marco global de inversiones a futuro, no se han definido los beneficios a la comunidad y medio ambiente en forma suficientemente clara, que nos permita conocer las repercusiones que tendría el cambiar o diferir algunos componentes de los proyectos de saneamiento, no se han definido las metas ambientales ni plazos de saneamiento, restando flexibilidad a la Planificación. Básicamente se ha definido el Plan de inversiones tomando en cuenta criterios técnicos y  financieros; el aspecto ambiental ha sido formalmente considerado como un componente de los criterios técnicos, pero despojándolo de su integralidad: por lo general reduciéndolo a los impactos que provocará la construcción de las obras, y sin mencionar las repercusiones que tendrían en el río y el entorno las alternativas propuestas.

Por ejemplo no se evalúa los beneficios que la intercepción dará a la comunidad y al ambiente, cómo repercutiría el hecho de postergar la decisión de construir, cómo afectaría si en vez de descargar en el Trébol se descarga en la Villaflora, etc. Todas estas interrogantes se podrán contestar con fundamento con una suficiente información sobre la calidad del agua en el río, (además de otra información también importante como la situación social que se vive al margen de los ríos y de las posibilidades económicas y financieras).

Para la EMAAP-Q es fundamental generar esta información, que naturalmente requiere gastos, que en el fondo son inversiones que permitirán sustanciales ahorros en la construcción, porque fundamentará los estudios que se realicen para el efecto. La RED nos dará insumos para discernir, con bases sólidas, sobre cual es la mejor alternativa de solución, y programarla en el tiempo, en función de los recursos y de los beneficios. Por esto además es de vital importancia se la implemente cuanto antes.

 

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