Recomendaciones B

Categoría: Articulos Publicado el Domingo, 14 Julio 2013 Escrito por Super Usuario

5.2.1   INTERVENCION EN EL RIO MACHANGARA

Si la zona crítica en cuanto a riesgos de contaminación y demandas de uso se encuentra dentro de la ciudad, específicamente en el río Machángara, entonces será aquí donde deban aplicarse las medidas de prevención, mitigación, etc. Fuera de la ciudad, como se explicó en las conclusiones, no se justifica.

Como medidas recomendadas a ejecutar (o a no ejecutar) para este río se puede proponer:

5.2.1.1        INTERCEPCION DE AGUAS SANITARIAS

Como se conoce, los interceptores permiten conducir las aguas contaminadas, captadas de la red de alcantarillado, cerca de las márgenes de los ríos. De esta manera, la población que mora cerca de las orillas tiene un riesgo menor de epidemias y molestias, y el aspecto del río por lo general mejora.

No obstante, a más del alto costo, también presentan problemas, como los siguientes:

- el problema de contaminación no se resuelve sino se traslada aguas abajo,

- no se aprovecha la capacidad de depuración natural que tiene el río,

- no es posible captar todas las aguas servidas, por razones topográficas, por el alto costo y/o porque su capacidad es excedida durante las lluvias fuertes,

- el aspecto del río puede ser peor, por falta de agua.

En todo caso parece inevitable pensar en interceptores para determinados tramos dentro de la ciudad, como por ejemplo el tramo desde la Av. Morán Valverde hasta Av. Cumandá (o El Trébol) para cortar el pico  de la contaminación (en curva de Unitarios, aproximadamente 150 mg/l de carga orgánica en cada m3/s, ver gráfico Curva de Conducta 7). Sería óptimo que se reduzca la contaminación en este tramo porque además este sector tiene potencial turístico.

Como alternativa, para facilitar el financiamiento, se puede en una primera fase, construir interceptores en las márgenes del río en su tramo más agudo, desde El Calzado hasta El Sena, para la recuperación parcial de la calidad del agua (con aproximadamente 200 mg/l de CO en cada m3/s). Si se toma esta medida, será necesario tomar otras en el sector de la Lucha de los Pobres aguas arriba, que podrían ser: reubicar las casas de la margen del río  y proteger esta zona para que ocurra un drenaje natural sin interferencias por desechos sólidos y sin ocasionar impactos a la población. Otra solución para esta zona es el embaulamiento de unos 500 a 1000 metros; sin embargo se corre el riesgo de que en una crecida, no considerada en el diseño, se represen las aguas servidas diluidas y que, por otra parte, se aproveche el embaulado para ubicar viviendas, como ha sucedido en otros sitios de la ciudad.

Será necesario considerar también otras medidas complementarias o alternativas relacionadas con el manejo de cuencas, por lo que cualquier decisión respecto a los interceptores sería razonable hacer una vez establecidas las condiciones de calidad que queremos existan en el río, como se comentará más adelante.

5.2.1.2        MANTENER DRENAJES NATURALES

Rellenar las quebradas de Quito ha sido por décadas una práctica frecuente de no pocos ingenieros sanitarios, dirigentes y planificadores, sea para resolver el problema de disposición de desechos sólidos, para intercomunicación vial o incremento del espacio urbano.

No obstante, es cada vez más evidente que debeevitarse al máximo la pérdida de la red de drenaje natural que es el río y quebradas, no sólo para evitar problemas derivados del cierre de las quebradas, como aluviones e inundaciones, sino para conservar los últimos reductos de hábitat natural aùn presentes, que son también un recurso propio de la ciudad para el esparcimiento y recreación, y que podrían ser un atractivo turístico, en muchos casos.

Sin embargo, en algunos casos probablemente será inevitable embaular el cauce como por ejemplo en la Lucha de los Pobres. Entonces, será indispensable utilizar en el diseño de las alcantarillas caudales de crecida con períodos de retorno razonablemente conservadores, mayores que el utilizado habitualmente para alcantarillado (15 años). Además deberá tomarse en cuenta el incremento del escurrimiento de áreas que a futuro serán urbanizadas. Por otra parte deberá complementarse con medidas de control de la zona para evitar nuevos asentamientos de viviendas.

5.2.1.3        PROTEGER  LAS MARGENES DEL RIO

Lo más importante es aislar las márgenes del río, donde el impacto a la población es directo (como en La Lucha de los Pobres, Quito Sur y Orquídeas). En muchos casos se deberá adoptar medidas especiales de protección de estas zonas, para evitar se conviertan en asentamientos clandestinos o sitios propicios para la delincuencia, y para impedir la inadecuada disposición de desechos sólidos por parte de los pobladores e industrias, que actualmente contamina el agua y propicia el desarrollo de roedores y otros vectores infecciosos.

Estas zonas podrían ser parques, áreas verdes, sitios turísticos, etc. Será necesario para lograr esto, tener un programa social comunitario en la zona; el éxito en esta empresa depende en gran medida de la calidad de la participación pública en el desarrollo de políticas ambientales de saneamiento y en la ejecución de las medidas correctivas.

5.2.1.4        DEPURACION DOMESTICA PARCIAL Y/O ZONAL

Si los problemas más serios están dentro de la ciudad, podría tener sentido pensar en medidas de tratamiento al interior de la ciudad. Se podría zonificar la ciudad por áreas de servicio de colectores sanitarios (procurando que la contaminación sea homogénea, esto es típicamente doméstica) e instalar plantas de tratamiento antes de la descarga al río, con remociones cerca de 50 % en DBO, siempre y cuando los sistemas de tratamiento ocupen un área reducida y no provoquen malos olores y otros problemas. Un tratamiento recomendado que cumple con estas características podría ser el uso de Mantos de Lodos con Filtración Ascendente, utilizado exitosamente en algunas ciudades. 

Por ejemplo:

-          Si en La Lucha de los Pobres que existe cerca de 130 mg DBO/l, se remueve el 50%, restaría 65 mg/l

-          Y en Quito Sur con 150 mg DBO/l (que es el aporte de la ciudad a este tramo, de 280 mgDBO/l que se registra, menos 130 acumulado hasta la Lucha de los Pobres), que se remueva el 50%, quedan 75 mg DBO/l, más 65 desde la Lucha habría 140 mg DBO/l.

-          Si consideramos además que de los 65 mg DBO/l en la Lucha, queda un remanente de la autodepuración, entonces hasta llegar a Quito Sur habría 114 mg DBO/l (calculando con una remoción del 40% por autodepuración); que significa un 60% de remoción efectiva en el punto de Quito Sur.

En la Villaflora el río sin tratamiento ni intercepción empieza a superar la crisis y a ser evidente el proceso de autodepuración, con descensos notables de DBO (cerca del 50% real o 40% efectiva) a pesar de las nuevas descargas. Esto demuestra que este tipo de acción sería útil en el tramo sur del río Machángara, más adelante no se justifica.

5.2.1.5        NO REAIREACION

No se justifica la reaireación artificial. Tal vez en algún punto aislado, donde se pueda determinar mediante investigaciones más detalladas que el río carece de suficiente capacidad de aireación natural, se podría pensar en esta medida, pero a juzgar por la curva de oxígeno disuelto, que presenta valores mayores que cero en todos los tramos, lo que se lograría con la reaireación sería incrementar la cantidad de oxígeno disuelto, pero no la tasa de remoción.

Es posible mejorar las condiciones de aireación en ciertos tramos del río con resaltos hidráulicos, graderíos, rocas grandes, generando mayor turbulencia, pequeños represamientos y saltos de agua. Esta medida podría ser útil en el sur de la ciudad, donde se observa deficiencia de OD (bajo OD saturación). En la Lucha de los Pobres, Quito Sur, Villaflora,  que son los puntos más críticos, sin embargo se observa que las remociones logradas en DBO y DQO tienen las tasas de remoción más altas (en parte debido a las altas concentraciones de contaminantes) y que el OD remanente, luego de la digestión (o durante), no baja de cero, lo que quiere decir que habría suficiente OD para la digestión en esos tramos; por esta razón inyectar artificialmente oxígeno, iría a incrementar el OD remanente.

5.2.1.6        NO DESINFECCION

La desinfección podría ser útil sobre todo para reducir el riesgo epidemiológico por contacto directo con las aguas del río, en áreas como la Lucha de los Pobres, la Villaflora, las Orquídeas, donde se observa concentraciones de coliformes fecales en órdenes de potencia mayores que 7, típicas de alcantarillado.

Para uso del agua en riego para hortalizas que se ingieren crudas (como se observa en áreas reducidas entre Pomasqui y San Antonio, con aguas del río Monjas), las cifras de coliformes que tiene el agua serían inaceptables, pero seguramente es más razonable cambiar los cultivos o prohibir el riego con esta agua, que optar por la desinfección.

Adicionalmente, se debe considerar que la desinfección también plantea problemas, pues el uso de cloro en dosis habituales es insuficiente para garantizar el control de virus, y además en presencia de metano puede formar trihalometanos, por lo que, si se opta por la desinfección, sería recomendable pensar en ozono en vez de cloro.

Más adelante el río se encarga de reducir concentraciones por dilución y por el propio ciclo de la población microbiológica. Según los muestreos en el sector de las Golondrinas, los Coliformes Fecales se encuentran por cientos, lo que es tolerable para la mayoría de los usos.

En Quito se ha planteado el uso de la tecnología de desinfección con aceleración de electrones. Sin embargo se considera necesario desarrollarla  suficientemente como para que los costos de su aplicación no superen a los beneficios logrados; que, en el sector urbano en el mejor de los casos, sería que la población pueda bañarse en la Villaflora o en las Orquídeas, y, en el sector rural, el uso para riego en algunas parcelas en Pomasqui y Cumbayá.

5.2.1.7    ALCANTARILLADO SEPARADO PARA LOS BARRIOS NUEVOS DEL SUR DE QUITO

Con el fin de reducir las cargas contaminantes domésticas a futuro sobre los cuerpos receptores, podría pensarse en un sistema de alcantarillado separando las aguas domésticas de las pluviales. Esto implicará mayores inversiones en la construcción de la red de alcantarillado, sin embargo significa un ahorro en la intercepción de caudales sanitarios y en plantas de depuración, por tratarse de caudales regulares y menores a los pluviales. En todo caso para tomar esta decisión debería hacerse un análisis económico global.

Una alternativa interesante es optar por una red de alcantarillado sanitario únicamente, y conservar la red de drenaje natural para las aguas lluvias, probablemente reforzada por algunos colectores pluviales secundarios.

Visitas: 376