Generación y publicación

Categoría: Articulos Publicado el Domingo, 18 Mayo 2014 Escrito por Super Usuario

Generación y publicación de información ambiental

 

Ing. Katerine Endara

 2008

 

Sobre el tema de la información, es imperdonable que se apliquen inversiones millonarias, sin saber cuáles son los reales beneficios y costos de un proyecto, y que a la sordina se decida en detrimento de la economía nacional. La generación de información representa un porcentaje irrisorio frente a las inversiones y a las pérdidas tontas y corruptas de capitales. En lo ambiental, es necesario iniciar los diferentes inventarios de recursos naturales y definir la oferta ambiental, las demandas sociales y el conflicto del uso, riesgos y amenazas al recurso natural y las relaciones de los diferentes componentes ambientales, entre ellos el hombre. Por ejemplo, en el recurso hídrico se deberá contar con la información sobre la cantidad y sobre la calidad del agua mediante redes de monitoreo permanentes y estandarizadas, que permitirá a su vez definir la oferta ambiental bajo diversas presiones de explotación, permitirá definir las demandas prioritarias de uso o explotación, conflictos, los escenarios deseados en función de las demandas, etc.

 

Esta información es clave para la planificación territorial y para el manejo ambiental, es un recurso estratégico del Estado. La generación de información ambiental deberá estar planificada en función de metas estratégicas y nacionales, es decir con objetivos claros de su uso, por lo tanto deberán estar definidos los indicadores, procedimientos y estándares. Es preciso identificar las condiciones actuales del ambiente, su oferta ambiental, definir las demandas y presiones sobre los recursos naturales, los escenarios deseados, metas y plazos, con información integrada y confiable, y no siguiendo intereses coyunturales. Con la planificación sustentada en información, se podrá racionalizar el uso de los recursos naturales y fomentar la protección ambiental, es necesario inaugurar la cultura del uso de la información.

 

Si partimos de que el Estado debe ser el generador de la información para planificación, gestión, manejo y control, entonces deberá existir un organismo estatal central encargado del  manejo, procesamiento, publicación y uso de la información generada; el levantamiento de información puede ser local o sectorial, sin embargo su procesamiento, archivo, disposición, difusión, etc, debe ser centralizado por el Estado. Con información sistemática, el Estado podrá controlar si la calidad del ambiente se mantiene, mejora o disminuye, y detectar a los responsables de ello; lo cual facilita grandemente la planificación, la prevención, el mejoramiento, la remediación y la sanción.

 

En las leyes ambientales consta lo que se ha denominado automonitoreo ambiental para descargas residuales de los procesos industriales, lo cual es aceptable, en tanto y cuanto el órgano controlador y regulador no entregue esta responsabilidad, y se efectúen controles de verificación; para lo cual es evidente que se deberá dar al Estado (órgano regulador) las capacidades y no sólo las competencias para el control. Actualmente el Estado se conforma, porque no puede otra cosa, con los reportes de los controlados, y obviamente no ejerce el control ambiental que debiera, y en otros casos, es totalmente fácil cambiar los indicadores y las penalizaciones, que entre otras cosas son irrisorias.

 

Es más, este automonitoreo con verificación, debe ser obligatorio también para los productos que se expenden (en el primer mundo es un requisito de control de calidad total), principalmente para los de consumo humano directo (alimentos, fármacos); debe garantizarse de alguna manera, que lo que se consume no atente a la salud o al bienestar, y que la calidad declarada en efecto sea así. Por ejemplo no es suficiente que se imprima en las etiquetas que la leche tiene más vitaminas, por lo cual se paga más, sino que los consumidores de los productos tengan la posibilidad de ejercer control propio y que la autoridad reguladora sea corresponsable de la calidad del producto expendido. Por ahora la instancia reguladora se encarga apenas de emitir registros sanitarios, y no tiene la capacidad de controlar absolutamente ningún producto ni proceso, peor aún de sancionar responsabilidades.

 

El automonitoreo con verificación también debe implementarse para la evaluación de la gestión ambiental de la materia prima, es decir el productor, industrial, prestador de servicios, etc., deberá demostrar que realiza control ambiental no sólo de sus actividades de producción, sino demostrar que realiza gestión y manejo sustentable de los recursos naturales utilizados como materia prima. Por ejemplo dentro del proceso de potabilización del agua, no es suficiente monitorear que las actividades de operación y mantenimiento de las instalaciones no impacten al entorno; sino deberá monitorearse  también la evolución de la calidad y cantidad del agua, y de la aplicación de medidas de gestión y manejo del recurso hídrico que garanticen la preservación del mismo y no limiten su uso a futuro

 

Los resultados de dichos monitoreos, de la calidad del producto que se expende, deberán ser difundidos al consumidor de forma oficial, sistemática y permanente, al igual que las verificaciones estatales. Se deberá construir accesos a la información publicada (redes de información) e informar sistemáticamente al público consumidor y usuario de los servicios comprados. Es importante interiorizar en el ciudadano que tiene la posibilidad de - por sus propios intereses - controlar no sólo a la industria sino al mismo Estado; insumo fundamental de la lucha contra la corrupción.

 

La información levantada, generada con criterios y objetivos claros, posteriormente podrá ser procesada con fines específicos y estratégicos, información que eventualmente el Estado podrá vender. Sin embargo, no se puede permitir que una cierta instancia estatal, impida el acceso a la información generada arguyendo que le ha costado mucho, etc., o que se utilice el manejo de la información como mecanismo para concentrar y ejercer poder.

 

 

La información ambiental es un bien público, cuya planificación y gestión es responsabilidad del Estado. El Estado deberá implementar sistemas de generación sistemática y permanente de información a nivel nacional, y es responsable de su difusión, utilización y venta.   

 

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