CALIDAD DEL AGUA EN RÍOS

Categoría: Articulos Publicado el Jueves, 25 Julio 2013 Escrito por Super Usuario

Dentro de esta página, progresivamente se irán publicando fragmentos del Estudio que contrasta la calidad del agua en los ríos que es ofertada y la calidad que es demandada para los diferentes usos que se le da a dicha agua, resaltando la diferencia entre las calidades y si ello significa un problema o no.

 

Galería de esquemas y fotos

 

Autor: Ing. Katerine Endara Romero    

 

Demandas de calidad del agua de los ríos Machángara - Guayllabamba en Quito

 

En año 2000 fue realizado el Estudio como Tesis de Grado de Maestría en Ingeniería Ambiental “Demandas de calidad del agua en los ríos del Distrito de Quito y sus implicaciones ambientales y sociales”, elaborado por la ingeniera Katerine Endara, que utilizó datos de calidad del agua en estos ríos, y cuyos resultados, conclusiones y recomendaciones siguen vigentes hasta la actualidad, porque las condiciones de contaminación no han variado sustancialmente.

 

La tesis original para el estudio fue que las descargas industriales eran el factor determinante en la contaminación del agua, y que éstas afectaban las condiciones de recuperación de los ríos, sobre todo del Machángara  y Monjas.

Para el análisis y evaluación se comparó dos aspectos fundamentales del problema, esto es: ¿cuál era la calidad del agua en los ríos?, y ¿cuál era la calidad del agua que se requería? 

La calidad actual (ofertada) está en función de las cargas contaminantes, del desarrollo industrial y poblacional, de su capacidad de auto-recuperación, entre los más importantes. Mientras que la calidad requerida (demandada)  está en función de los usos reales y potenciales y de daños a terceros, entre los destacados. 

Para que una calidad del agua sea calificada como “buena o mala”, deberá estar en concordancia con sus usos. Y para que un tramo de río sea calificado como “sano o crítico”, deberá estar en concordancia con su poder de recuperación.

Luego del análisis y evaluación de los datos de calidad, se llegó a la conclusión que la mayor carga contamínate sobre estos ríos lo constituían las aguas servidas domésticas y no las industriales, por lo tanto la mayor responsabilidad recaía sobre el municipio.

Se demostró también, entre otras cosas,  que el río Guayllabamba, a la salida de la ciudad, lograba una recuperación de sus parámetros rápida gracias a sus condiciones de aireación y que el río Machángara atraviesa tramos críticos susceptibles de ayuda, mediante intercepción parcial de las descargas de los colectores.

Otro aspecto importante es que se verificó que las aguas de los ríos que salen de la ciudad de Quito, no tiene un uso determinado, puesto que el río Guayllabamba entra en un cañón de difícil acceso, y aguas abajo son diluidas con aportes de otros ríos grandes, por lo que la contaminación remanente no tiene un impactos ni sobre la naturaleza ni sobre actividades humanas.

Con estos resultados se llega a una conclusión un tanto polémica para los defensores del ambiente, y es que la ciudad de Quito no requiere la construcción de Plantas de tratamientos artificiales de depuración de aguas, puesto que los ríos ejecutan su trabajo exitosamente y por cuanto no es requerida una calidad específica para un uso determinado.

Visitas: 932